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sábado, 28 de enero de 2012

Estructura del conocimiento humano

He recibido múltiples comentarios sobre los artículos que he publicado en este blog y he observado que hay una mala interpretación que se repite, constantemente.
Pretendo entonces resolver ciertas dudas y malas interpretaciones con este artículo, en donde explicaré el esquema, la estructura del saber humano, estableciendo las diferencias que hay entre la Lógica, las teorías, las creencias, los dogmas y las cosmovisiones o paradigmas.

Una de las confusiones habituales que surgen de la reflexión que la gente hace cuando lee mis artículos, tiene que ver con el lenguaje descriptivo, con los conceptos que utilizo para describir todo este nuevo paradigma. Este problema tiene que ver con que no se ha entendido que lo que estoy planteando es una nuevo paradigma, por tanto, el significado, la definición que tienen los conceptos que uso para describir esta nueva forma de entender el Universo, son distintos a los significados que tienen en otros paradigmas, es precisamente por eso que he comenzado re-defininiendo conceptos tales como Organismo, Espacio o Dimensiones, de manera tal que cuando digo Organismo, Espacio o Dimensiones dentro del desarrollo de lo que llamo Tercer Paradigma, no se debe ni puede entender de la misma exacta manera que se entiende cuando estas palabras son usadas dentro del marco del Paradigma científico (Segundo Paradigma). Precisamente una de las razones por las cuales ni en el primer paradigma (mítico) ni en el segundo paradigma (científico) podíamos ver satisfecha nuestra aspiración de una descripción lógica, coherente y Universalmente válida del Universo, es porque en estas cosmovisiones el lenguaje, el sistema conceptual (los conceptos y la forma en que se relacionan) no es ni será nunca coherente, ni como sistema en sí, ni contrastado con la realidad.

Epistemología y Gnoseología.

Desde el punto de vista del análisis que hago en estos artículos, lo que el ser humano llama conocimiento se ha desarrollado de una manera especifica que veremos más abajo. Antes quisiera establecer la diferencia entre conocer, creer, entender y comprender.

Tanto dentro de la epistemología como de la gnoseología el ser humano sitúa a las creencias religiosas como un tipo de conocimiento o vía de conocimiento. Para mi es claro que hay importantes distancias entre creer, conocer, entender y comprender.

Conocer: Conocer es simplemente darse cuenta de algo, percibirlo. Puedo conocer lo que llamamos dolor, color, sabor, amor, Universo, gente, mundo, sociedad, comunidad, etc.

Creer: Creer es tener una explicación ilógica o incompleta (en desarrollo o intuitiva) de lo que se conoce. Cree aquel que intenta darse una explicación o adoptar una explicación pero, dicha explicación o descripción no resulta, ni consistente con lo que es posible conocer (percibir) ni con la lógica. Por ejemplo uno puede creer que la Luna está hecha de queso, lo que explicaría la razón por la cual está llena de cráteres, o podría creer que existen partículas indivisibles de las cuales está hecho todo el Universo, lo que explicaría el comportamiento mecánico que aparenta tener el Universo, sin embargo no se cuenta con un sistema conceptual coherente para que podamos llamarlo con propiedad, entendimiento. Aquí las incoherencias del sistema pueden ser de dos tipos.
1-      Incoherencias del sistema conceptual en sí mismo: Ocurren cuando la simple y sola definición del concepto ya es errónea, por ejemplo, para el caso de lo que Demócrito llamó átomo y lo que la ciencia llama partículas indivisibles. El concepto de algo indivisible (atómico) es de por sí erróneo ya que la división o indivisión de algo no puede ser jamás una cualidad del objeto que se pretende definir, sino que depende de la interacción entre un objeto cualquiera y alguien que intente dividirlo (ver los videos)
2-      Incoherencias del sistema conceptual con la realidad percibida, conocida. Por ejemplo, cuando uso el concepto de Caballo alado. El concepto en sí mismo no está mal definido, teóricamente podría existir un caballo alado, pero no ha sido percibido de ninguna manera, no se ha podido observar su participación en los fenómenos del Universo de ninguna otra manera que no sea como elemento mitológico.

Entender: Entiende aquel que es capaz de dar una explicación racional a un fenómeno cualquiera más allá de si ha podido conocer o no dicho fenómeno. Por ejemplo, cuando una persona es capaz de, usando un sistema conceptual coherente, dar una explicación lógica sobre el movimiento de traslación de un planeta, independientemente de si el movimiento de este planeta es una cuestión que conoce, que percibe o percibido por sí mismo, de manera, directa (con sus sentidos) o indirectamente (con aparatos tecnológicos que le permiten ampliar su percepción).

Comprender: Comprende aquel que, además de entender y percibir un fenómeno cualquiera, ha incorporado dicho fenómeno a sí mismo como si esto formara parte de él, sea de la manera que sea (o que corresponda). Por ejemplo, una persona cualquiera puede entender el funcionamiento de una bicicleta y ha observado como se maneja una, pero jamás ha podido, por sí mismo, manejar una bicicleta, mucho menos al punto de controlarla como si esta formara parta de su propio cuerpo. Cuando logra controlarla como si formara parte de su propio cuerpo, entonces podemos hablar de que comprende el funcionamiento de la bicicleta, no solo la conoce, cree en ella o la entiende simplemente.

Desarrollo del conocimiento humano.

En el intento del ser humano por comunicar lo que conoce (percibe), cree, entiende y/o comprende, se han desarrollado una serie de doctrinas religiosas, corrientes filosóficas, teorías científicas, cosmovisiones de diversa índole que tratan de sistematizar una serie de descripciones o explicaciones de los fenómenos que ocurren en el Universo.
El esquema de todas estas creencias, dogmas, cosmovisiones y teorías que tengo en mente y que planteo para que se entienda el desarrollo histórico de lo que el ser humano llama conocimiento, es el siguiente.

Primero tenemos los Paradigmas o Cosmovisiones, que son los más amplios márgenes dentro de los cuales se desarrolla una línea de explicación posible, acá encontramos por ejemplo, lo que llamo paradigmas o cosmovisiones míticas, que son el Primer Paradigma que usa el ser humano, en el cual las explicaciones de los fenómenos del Universo se reducen al comportamiento y relación existente entre una divinidad o una serie de divinidades con la naturaleza o con otras divinidades.
Luego comienza a surgir la filosofía y, dentro de ella, el ser humano desarrolla una herramienta fundamental sobre la cual resulta posible estructurar una interpretación universalmente válida y coherente del Universo, la Lógica.
Es importante entender que la Lógica es una herramienta que nos permite desarrollar una interpretación del Universo y que ésta herramienta es usada (con las limitaciones y contradicciones analizadas en este blog) por la Ciencia, pero que no es patrimonio exclusivo de la cosmovisión científica, vale decir, es posible y necesario estructurar una cosmovisión distinta a la cosmovisión científica con la herramienta de la Lógica, precisamente además, porque el Paradigma científico está en contradicciones lógicas que dejan en evidencia la obsolescencia de la Ciencia como interpretación de los fenómenos del Universo.

La Cosmovisión científica es UNA de las vías de desarrollo posible del conocimiento, estructuradas sobre la base de la Lógica, pero es una vía errada, equivocada.
Lo que propongo y hago es explorar una vía de desarrollo posible del conocimiento humano estructurado sobre la base de la Lógica que supere o enmiende las contradicciones de la Cosmovisión científica. Nada tengo en contra de la ciencia ni de los científicos, muy por el contrario, simplemente resulta evidente que las bases del Paradigma científico fueron fundados en premisas erradas que, por lo tanto, nos han llevado a la construcción de una interpretación errada. Tampoco resulta sorpresivo que así sea, después de todo estas premisas erradas surgen en un momento histórico en el cual el razonamiento, la lógica y la observación estaba en pañales, era muy precaria.

Entendamos entonces que la Estructura del Conocimiento humano, haciendo una analogía, es similar a la estructura de las normas jurídicas. Las leyes tienes un orden jerárquico en cuya cima se encuentran (en términos generales) los tratados internacionales, luego de eso están las constituciones de cada Estado, luego las Leyes, etc. En la estructura del conocimiento humano y por razones distintas, están primero los Paradigmas o Cosmovisiones, luego de ello es posible realizar especulaciones de tipo teórica que deben estar en coherencia con el paradigma, y luego, podemos comprobar la valides de dichas teorías gracias a la observación empírica. Esta estructura jerárquica, esta forma de indagar los fenómenos del Universo más la herramienta de la Lógica y la observación empírica, no cambian en el Tercer Paradigma, lo que cambia es el Paradigma y, por lo tanto, las especulaciones teóricas posibles de indagar con el Tercer Paradigma y los conceptos, el lenguaje, el sistema conceptual que necesitamos para describir el Universo de una manera totalmente nueva.

Espero, por tanto, que no sea necesario volver a aclarar la necesidad de redefinir los conceptos que tenemos (y que son los únicos que tenemos) de forma tal que nos permitan comenzar a transitar hacia una nueva cosmovisión.
Este proceso ya ha sido llevado adelante, cuando se pasó (algunos todavía no pasan) del primer paradigma (mítico) al segundo paradigma (científico) en donde conceptos tales como "voluntad divina" son reemplazados por conceptos tales como "fuerzas de la naturaleza".

Como el lenguaje que tenemos y usamos ha sido completamente articulado bajo el alero del Primer y Segundo paradigma, es necesario tomar los conceptos que, en su riqueza, permitan arrojar luz sobre este Tercer Paradigma, no quedando (de momento) más remedio que redefinir los conceptos que ya usamos para comunicar una Cosmovisión que, de otra manera, estaría muda.

viernes, 30 de septiembre de 2011

COMPORTAMIENTO

En el artículo anterior expuse los argumentos que me permiten sostener que al Universo no es posible describirlo como un mecanismo, sino más bien que sus características concuerdan plenamente con lo que entendemos como ORGANISMO.


Más claro queda esto cuando observamos que, no sólo sus cualidades sino además el comportamiento del Universo es, precisamente, el de un Organismo.


La principal característica de un Mecanismo es que está formado por piezas, por engranajes conectados de manera tal que, el movimiento de uno determina el movimiento de otro en una relación causa-efecto lineal absoluta. Además de eso, un mecanismo no puede hacerse más complejo por sí mismo (de hecho, tampoco puede moverse por sí mismo), no puede integrar nuevas piezas, nuevos engranajes al mecanismo de manera tal que el todo se haga funcionalmente más complejo, en otras palabras, no puede desarrollarse, evolucionar. Por ejemplo:


Una bicicleta funciona de manera mecánica, cuenta con, digamos, dos engranajes principales conectados por una cadena. A su vez, un engranaje está conectado a dos pedales y el otro está conectado a una rueda de manera tal que, cuando ejercemos nuestra fuerza en los pedales, se mueve la rueda trasera e impulsa a la bicicleta. Pero este mecanismo no puede, por sí mismo adquirir o autoañadirse otro engranaje y hacer que ese engranaje forme parte del mecanismo total de manera funcional, de hecho no puede autoañadirse nada, ni siquiera un pieza que no cumpla ninguna función práctica y que sólo lo adorne.


De la misma manera, si el Universo fuera un Mecanismo, como suponen los científicos, tampoco podría hacerse a sí mismo más complejo, tendría que algo o alguien, desde afuera del Universo, ir añadiéndole cosas que lo hagan más complejo, que lo hagan evolucionar, de manera tal que volvemos al problema de la Unidad analizado también en el artículo anterior.
Pero si entendemos al Universo como una gran Unidad (como lo explicaba en el artículo anterior), como un gran sistema cerrado, es lógicamente imposible que el Universo se añada complejidad, sería como si una bicicleta se transformara por sí misma en una moto o en un automóvil. 


Si el Universo fuera un Mecanismo en realidad sería algo estático, no podría ni moverse ni mucho menos, hacerse más complejo. Pero el Universo hace precisamente ambas cosas, se mueve y se hace cada vez más complejo, hasta el punto en que podemos decir que, el comportamiento fundamental del Universo es de complejidad creciente, la actividad por excelencia del Universo es el aumento constante de su complejidad.


Ahora, podríamos preguntarnos entonces si es posible hacer una descripción universalmente válida del Universo y por supuesto, lógica, o simplemente debemos abandonar dicha ambición. Respondí a esta pregunta en el artículo que lleva por título Paradoja Onda-Partícula en donde destaqué tres aciertos de la Filosofía que nos permiten enfrentar dicha empresa. 

En el punto número 2, señalo que: "El segundo acierto de la filosofía fue deducir que, tras todos los cambios que uno puede captar a simple vista, debe haber algo fijo, algo invariable que le dé armonía al Universo y, por lo tanto, predictibilidad. De no haber algo fijo sólo tendríamos caos, desorden y no sería posible hacer ningún calculo predictivo".

Lo que he explicado a lo largo de estas publicaciones es que la filosofía desarrolló una línea de explicación posible en la cual el elemento fijo que debe tener el Universo terminó siendo un objeto material, el famoso átomo de Demócrito de su mecanicismo materialista, modelo descriptivo que posteriormente sería conocido como científico y que se descolgó de la filosofía para constituirse en una disciplina aparte, proceso explicado en síntesis en el artículo titulado Historia de la cosmovisión científica.

En ésta nueva cosmovisión que he llamado de la complejidad creciente, el elemento fijo que le da coherencia y armonía al Universo ya no es un objeto material, sino un COMPORTAMIENTO. Al entender al Universo como un ORGANISMO y al derrumbar la absurda concepción materialista, ya no es posible remitir todo el operar del Universo a la existencia de un átomo o de un conjunto de fuerzas físicas ciegas. El Universo como un gran ser vivo, posee comportamiento y eso es posible observarlo en cualquier fenómeno que uno quiera observar.


El Universo es un organismo que busca hacerse cada vez más complejo, porque al hacerse más complejo se hace más conciente lo que permite experimentar su poder. Este organismo que es el Universo, tiene voluntad de poder y esa voluntad de poder la expresa a través de dos comportamientos básicos, atracción y dispersión.


Entiendo que esta perorata, suena a una locura extrema, por lo tanto les ruego tener paciencia y apertura de mente. Una de las razones por las que puede escucharse tan extraño lo que estoy escribiendo, es porque los conceptos que estoy usando para hacer esta nueva descripción (voluntad, poder, comportamientos, atracción y dispersión) tienen cada una un significado que parece inaplicable para hacer una descripción del Universo, pero he escogido estos conceptos porque dentro del limitado lenguaje que tenemos, me permiten, mejor que otros conceptos, explicar esta nueva cosmovisión, sin desconocer que obviamente hay que contextualizarlos y explicar el sentido que tienen dentro de este tercer paradigma. 
No debemos olvidar que el lenguaje ha sido creado y ha evolucionado en gran parte dentro del segundo paradigma, por lo que resulta necesario hacer una nueva definición, una explicación detallada del significado que tendrá, dentro de este Tercer Paradigma, cada uno de estos conceptos, en otras palabras, es necesario generar un nuevo sistema conceptual, un nuevo lenguaje.


El Universo es un Organismo, pero todos los conceptos que usa la ciencia para describirlo, son conceptos mecánicos (fuerza, partícula, espacio, energía, materia, etc.) es por eso que la ciencia falla rotundamente cuando intenta hacer una descripción coherente del Universo y es por eso también que se requiere un nuevo sistema conceptual.


En el artículo anterior, me interesa que haya quedado claro el concepto ORGANISMO. En este artículo, me interesa que quede claro que los elementos fijos que se pueden encontrar en el Universo no son fuerzas ni partículas, sino COMPORTAMIENTOS.


Llamo a toda esta explicación, teoría de la complejidad creciente, precisamente porque lo que no varia, el elemento fijo, la constante universal más evidente (no la más fundamental, tampoco la única) es la complejidad creciente.


La astrónoma Chilena María Teresa Ruiz en su libro "Hijos de las estrellas", destaca el hecho de que el Universo se comporta como una verdadera fábrica de complejidad, en donde, incluso desde el punto de vista científico, se observa que los elementos más simples del Universo se van uniendo a otros para "hacer" elementos más complejos.


(Por otro lado, me desvió levemente del tema, para señalar que ésta misma Astrónoma reconoce que la ciencia no alcanza a hacer una descripción coherente del Universo, pues hay un divorció radical - como majaderamente he señalado- entre la física clásica y la Física cuántica. Ver el video aquí)


Si uno analiza la Tabla Periódica de los elementos, podrá ver que los átomos están organizados desde el más simple (el Hidrógeno) hasta el más complejo conocido ( el Ununoctio ). Y si analizamos lo que sucede en el Universo veremos que estos elementos son literalmente fabricados gracias a lo que la ciencia llama fuerza de gravedad.


La ciencia nos dice que el 75% de la materia en el Universo es Hidrógeno y que  las partículas subatómicas se van apretando gracias a la gravedad hasta formar nuevos elementos, proceso que se conoce como Fusión Nuclear. Por ejemplo, una Enana marrón es un astro cuya atracción gravitatoria es levemente inferior a lo que se necesita para producir una fusión nuclear, vale decir, está a un paso de ser considerada una Estrella pero aún es considerado planeta, gigante, pero en términos simples, planeta.


El proceso de complejidad se podría describir en términos simples y acotados sólo a la astronomía, desde Nebulosas a Estrellas y de Estrellas a Planetas, según el nivel de complejidad de cada uno de estos objetos estelares.


Las Estrellas, una fábrica de complejidad:


Dependiendo de la masa de una estrella, ésta pasa por distintas etapas y en cada una de esas etapas va produciendo, a partir de elementos simples, elementos más complejos. Nuestro Sol, por ejemplo, está "quemando" hidrógeno para producir principalmente helio, que es el elemento que le sigue en complejidad dentro de la Tabla Periódica. 
Las estrellas sin embargo no sólo transforman hidrógeno en helio, si las condiciones son las apropiadas el helio se fusiona con otros átomos de helio y produce carbono, y la fusión de átomos de carbón con otros átomos de carbón puede pueden producir neon y así, por eso los elementos más abundantes en el Universo (de momento) son los más simples, hidrógeno, helio, carbón oxigeno y los más complejos, oro, platino, uranio son menos abundantes, estos últimos son producidos en lo que se conoce como supernova. 


Cuando las estrellas han producido elementos lo suficientemente complejos como el hierro por ejemplo, es posible entonces la existencia de planetas como el nuestro que tienen un núcleo de hierro.


Podría continuar con miles de ejemplos pero creo ya haber hecho el punto. El universo se está haciendo cada vez más complejo y eso es algo que constata también lo que llamamos Ciencia.


Las paradojas más importantes (infranqueables de hecho sin cambiar de paradigma) que enfrenta la ciencia en su descripción del Universo son.


1- Si el Universo es un mecanismo que se puso en movimiento gracias al Big-Bang ¿Cuál es la causa que provoca el efecto explosivo que la ciencia llama Big-Bang?. El famoso físico Stephen Hawking en su libro "El Universos en una cáscara de nuez" dice lo siguiente sobre este tema:


"Estamos acostumbrados a la idea de que los acontecimientos están causados por acontecimientos anteriores, los cuales, a su vez, están provocados por acontecimientos aún más anteriores. Esta cadena de causalidad se estira hasta el pasado infinito. Pero supongamos que esta cadena tuvo un comienzo. Admitamos que hubo un primer acontecimiento. ¿Cuál fue su causa? No es ésta una pregunta que muchos científicos quisieran tratar, sino que intentaban evitarla, ya fuera pretendiendo, como los rusos, que el universo no había tenido comienzo, o manteniendo que el origen del universo no pertenece al dominio de la ciencia, sino a la metafísica o la religión. En mi opinión, esta posición no debería ser adoptada por los verdaderos científicos. Si las leyes de la ciencia se suspendieran en el comienzo del universo, ¿no podrían fallar también en otras ocasiones? Una ley no es una ley si sólo se cumple a veces. Debemos intentar comprender el comienzo del universo a partir de bases científicas. Puede que sea una tarea más allá de nuestras capacidades, pero al menos deberíamos intentarlo."


2- La segunda paradoja que no puede ser resuelta de manera científica es que uno de sus postulados fundamentales es la famosa ley de conservación de la energía, también conocida como primer principio de la termodinámica, según la cual un sistema cerrado no gana ni pierde energía. La misma ciencia reconoce que el único sistema realmente cerrado es el Universo en su totalidad y si aplicamos este principio al Universo, entonces la cantidad de energía que había al principio del Universo debe ser igual a la cantidad de energía que actualmente hay en el Universo, pues nada se crea ni se destruye, sólo se transforma, según la ciencia.
¿Por qué digo que esto se presenta como una paradoja? porque la misma ciencia nos dice que antes del Big-Bang, el Universo tenía un tamaño ridículamente pequeño comparado con el tamaño actual, eso quiere decir que toda la materia, la energía, la masa del Universo (si la ley de la conservación de la energía es correcta) se encontraba concentrada en una singularidad espacio temporal tan pequeña que no es posible siquiera expresarla matemáticamente, pues sería más pequeña que la más pequeña partícula fundamental.
Lo cierto es que lo que llamamos energía y materia si es algo que se puede crear "de la nada", precisamente porque el Universo nunca ha estado hecho de nada, de la misma forma que nuestros sueños no están hechos de nada, como he explicado largamente en otros artículos.
Esto es algo que ya ha sido demostrado por otras personas que plantean también otras descripciones del Universo que tratan de ser científicas. 
Les dejo el video de una presentación de esta tecnología que, dicho sea de paso, tal vez sea una de las más espectaculares posibilidades que nos ofrece el Universo, pero en ningún caso es la única, por eso es importante también cambiar nuestro paradigma descriptivo porque ello nos permitirá ver posibilidades que están ahí, pero que nuestra forma de ver el Universo y, por tanto, de interactuar con él, no nos permite explorar.



NOTA: No confundir lo que estoy planteando con Diseño Inteligente al estilo de los creacionistas pues eso nos llevaría de vuelta al primer paradigma.

miércoles, 17 de agosto de 2011

ORGANISMO

En el origen de la filosofía hay una pregunta que generó toda la confusión, ¿de qué están hechas las cosas?. Esa pregunta ya ha sido analizada largamente y he explicado la invalides de la misma.

Descartes:

En el origen de esta nueva filosofía, este nuevo paradigma, esta nueva cosmovisión, tomamos la observación de todos los estímulos que de una u otra forma podemos percibir, como un hecho irrebatible, sin embargo rescato la duda cartesiana y estructuro una nueva descripción del Universo a partir de esa duda preguntando ya no, si existe lo observado o sólo es una ilusión en mi mente (Descartes dudo de todo menos de él como una unidad independiente), sino que preguntando ¿Cómo sé si lo observado está dentro de mí o es un estímulo externo?, ¿Dónde pongo mis límites de existencia?, ¿Cómo puedo hacer una descripción válida de lo que observo?, ¿Cómo o por qué yo me considero algo separado del Universo?, ¿Puedo estar separado de lo que observo, puedo ser algo distinto?, ¿Cómo defino qué es una UNIDAD y qué otra distinta.


En este tercer paradigma el concepto fundamental y fundacional es precisamente este; si queremos hacer una descripción válida del Universo, tenemos que asumir que todo está conectado con todo, que el mismo Universo es la única unidad y que las demás unidades que pudiéramos describir son partes de ese todo, que las divisiones que pudiéramos establecer entre una y otra cosa sólo son útiles si queremos una descripción válida del Universo y que las definiciones en rigor son arbitrarías, hasta cierto punto establecidas por criterios que podrían cambiar, que eventualmente sería el único espacio de  debate dentro de este paradigma. En otras palabras, los conceptos claves son, unidad, conciencia, dependencia, interdependencia e independencia, como cualidades que nunca son absolutas sino que varían constantemente en grado.


Unidad:

Ya expliqué que dentro del paradigma mecanicista materialista (segundo paradigma) el criterio que se utiliza para describir el universo es un criterio atomista, en el cual la Unidad sería una supuesta partícula indivisible que sería  el material del que estaría hecho todo el universo, como si el universo fuera una enorme playa en la que cada grano de arena no es más que la unidad básica de la playa y los seres vivos, se producen al azar, cuando cierta cantidad de granos de arena se unen e interactuan para formar, por ejemplo, un ser humano. Dicho de otra manera, se busca y se define algo fijo, inerte,  invariable, inmutable, (atómico), un SER Parmenídio. 


Esta verdadera obsesión con lo esencial, con lo fijo, con lo determinado, nos ha llevado incluso, dentro de las creencias místicas y religiosas, a creer que es posible alcanzar la esencia, el espíritu del ser humano como si fuera una especie de átomo divino, de la misma manera que se cree que se puede despertar la conciencia como en un acto único y definitivo, como un interruptor que enciende o apaga la luz, en lugar de entenderlo como un proceso de cambio continuo.

En este Tercer Paradigma, el Universo entero es la Unidad que se separa en Unidades progresivamente más básicas, pero sólo para efectos de una descripción racional, sólo como camino o vía de la verdad (alétheia) el SER es dinámico, fluido, en constante cambio, Heraclitiano, es un No-SER (forzando bastante el lenguaje).
Además se entiende al Universo como un Organismo, es decir, como una gran unidad efectivamente con múltiples partes gracias a las cuales "funciona" el todo y sus partes, en relaciones graduales de dependencia, interdependencia e independencia, además, las separaciones que hago entre unas y otras unidades no son del todo arbitrarias y serán fuertemente sustentadas por una detallada descripción. Este punto es oscuro, es difícil de entender, pero se comprenderá plenamente en el desarrollo de la descripción.

Ahora, entendiendo al Universo como un Organismo, los fenómenos que en el ocurren no pueden ser descritas como en el paradigma anterior, en el cual se habla de fuerzas fundamentales y se les llama fuerza fuerte, fuerza débil, fuerza de gravedad, fuerza electromagnética y, causas-efectos determinados, sino que hablaremos de comportamientos. Un organismo no es movido por fuerzas, un organismo mueve fuerzas para hacer lo que busca hacer, un organismo tiene voluntad. En otras palabras no solamente digo que el Universo entero es un enorme ser vivo, consciente, sino que digo, que hasta el sistema dinámico complejo más básico también la tiene, tiene conciencia y tiene voluntad, es voluntad, si forzamos nuevamente el lenguaje, las diferencias son diferencias en una escala de complejidad.

El Universo, como organismo, es movido por la voluntad de poder, poder que aumenta en la medida en que aumenta la conciencia y conciencia que aumenta en la medida en que aumenta la complejidad. Todo esto lo veremos muy detallado y paso a paso definiré cada concepto (voluntad, poder, conciencia, complejidad). En este artículo me interesa que quede claro que, si queremos describir al Universo, dentro de todos los conceptos que hemos desarrollado en el lenguaje, el concepto que le corresponde es el de Organismo y no el de mecanismo (como se plantea en el segundo paradigma) porque un modelo es dinámico y el otro fijo, porque en uno todas las partes están interconectadas pero la dependencia es relativa, el determinismo es relativo (lo que ha observado la llamada Teoría del Caos), mientras en el otro las partes están conectadas de manera tal que una determina a la otra en una relación causa-efecto lineal.


Analogía:


Para explicarlo haré uso de una analogía. El ser humano está estructuralmente formado con células, imagina por un minuto que tú eres una de tus células o una de las células de algún ser humano. ¿Sería descabellado imaginar que una célula puede perfectamente creerse una Unidad que interactúa con un Hábitat y no la parte de un todo?, ¿Qué diferencia hay entre un ser humano que interactúa con un medio, en un hábitat y una célula que interactúa con un medio, en un hábitat, no son ambas, partes de un todo?.
Algunos piensan y pensaran, la diferencia es la conciencia pero, ¿Qué es la conciencia?.


De eso escribiré en un próximo artículo.


Dios:


El hecho de que diga que el Universo es una Unidad Consciente llama a confusión y, como el cerebro humano funciona relacionando los conceptos de la manera que le resulta más familiar, muchos confundirán esta idea con la idea de que estoy hablando de Dios. Aclaro entonces que no pretendo hacer una descripción divina (eso sólo nos llevaría de vuelta al primer paradigma), puesto que el Dios al que hacen referencia la gran mayoría de las religiones, es un Dios que se puede encarnar en ser humano, es un Dios que rige el Universo y su destino, es una especie de dictador Universal, nada más lejano a las ideas que estoy desarrollando dentro de esta nueva cosmovisión.